Muhammad: el último mensajero de Dios
¿Quién fue Muhammad y por qué los musulmanes lo siguen? Conoce al hombre que transmitió el mensaje final de Dios a la humanidad.
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«بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ»
En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.
Cada profeta vino con el mismo mensaje: adorar a un solo Dios. Muhammad ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fue el último de esa cadena de profetas, y con él se completó el mensaje.
Un hombre, no un dios
Muhammad nació en La Meca, en la península arábiga, alrededor del año 570 de la era cristiana. Quedó huérfano de pequeño y creció conocido entre su pueblo por su honestidad y su integridad. Lo apodaban «Al-Amin» (el digno de confianza).
A los 40 años recibió la primera revelación del Corán a través del ángel Gabriel. Desde ese momento y durante 23 años, transmitió el mensaje de Dios a la humanidad.
Es fundamental entender que Muhammad no es un dios. Él mismo lo dejó claro:
«قُلْ إِنَّمَا أَنَا بَشَرٌ مِثْلُكُمْ يُوحَىٰ إِلَيَّ»
“Di: Yo soy solo un ser humano como vosotros, a quien se le ha revelado.”
سورة الكهف ١٨:١١٠ (Sura Al-Kahf 18:110)
Los musulmanes lo aman y lo siguen, pero no lo adoran. La adoración es exclusivamente para Dios.
El sello de los profetas
Muhammad ﷺ no vino con un mensaje distinto: llamó a lo mismo que llamaron Adán, Noé, Abraham, Moisés y Jesús, adorar solo a Allah. Y con él se cerró la cadena de los profetas:
«مَا كَانَ مُحَمَّدٌ أَبَا أَحَدٍ مِنْ رِجَالِكُمْ وَلَٰكِنْ رَسُولَ اللَّهِ وَخَاتَمَ النَّبِيِّينَ»
“Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Mensajero de Allah y el sello de los profetas.”
سورة الأحزاب ٣٣:٤٠ (Sura Al-Ahzab 33:40)
«El sello de los profetas» significa que después de él no habrá otro profeta. Con Muhammad se cerró la cadena profética y se completó la guía divina para la humanidad.
Misericordia para el mundo
Allah describe su carácter así: «Y ciertamente tú tienes un carácter grandioso» (Al-Qalam 68:4). Cuando le preguntaron a su esposa Aisha por el carácter del Profeta ﷺ, respondió: «Su carácter era el Corán» (Muslim 746).
Y su mayor milagro fue el propio Corán. El Profeta ﷺ dijo: «No hubo profeta al que no se le dieran señales por las que la gente creyera en él. Lo que a mí se me dio es una revelación que Allah me reveló» (Al-Bujari 4981 y Muslim 152).
«وَمَا أَرْسَلْنَاكَ إِلَّا رَحْمَةً لِلْعَالَمِينَ»
“No te hemos enviado sino como misericordia para los mundos.”
سورة الأنبياء ٢١:١٠٧ (Sura Al-Anbiya 21:107)
Sus dichos, sus acciones y lo que aprobaba fueron preservados por sus compañeros y transmitidos de generación en generación. Esa tradición profética (Sunnah) también es revelación de Allah: explica el Corán (An-Nahl 16:44) y los musulmanes están obligados a seguirla: «Lo que el Mensajero os dé, tomadlo, y lo que os prohíba, dejadlo» (Al-Hashr 59:7).
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Publicado por Regreso al Islam el . Fuentes y correcciones.