Dicho 32: No causar daño ni reciprocarlo
Trigésimo segundo dicho del Profeta ﷺ de los 40 de An-Nawawi: no se debe causar daño ni responder al daño con daño. Una regla fundamental de la jurisprudencia islámica.
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Lo que vas a leer
«بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ»
En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.
El dicho del Profeta ﷺ
Abu Sa’id Sa’d ibn Malik ibn Sinan al-Khudri رضي الله عنه (que Allah esté complacido con él) narró que el Mensajero de Allah ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
«لَا ضَرَرَ وَلَا ضِرَارَ»
“No se debe causar daño ni reciprocar el daño.”
Explicación de los sabios
En solo cuatro palabras en árabe, el Profeta ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estableció una de las reglas más amplias y fundamentales de la legislación islámica.
La prohibición de causar daño
La primera parte, «no se debe causar daño» (la darar), prohíbe todo perjuicio injusto contra otro: en su persona, su propiedad, su honor o su religión.
La prohibición de reciprocar el daño
La segunda parte, «ni reciprocar el daño» (wa la dirar), prohíbe responder al daño excediéndose. La respuesta equivalente está permitida, y el perdón es mejor: «La retribución de un mal es un mal equivalente; pero quien perdona y se reconcilia, su recompensa corresponde a Allah» (Ash-Shura 42:40). Y las penas y la retribución legal (qisas) las aplica la autoridad, no los individuos.
Una regla universal de la jurisprudencia islámica
Los sabios del fiqh tomaron de este dicho una de sus grandes reglas: «el daño debe eliminarse» (ad-darar yuzal). Ibn Rajab explica en Yami’ al-‘Ulum wa al-Hikam muchas aplicaciones de este dicho en las transacciones, en la relación entre vecinos y en el trato entre los esposos.
Conclusión
Cuatro palabras que encierran una legislación completa: no inicies el daño ni lo devuelvas. El Islam establece una sociedad donde cada individuo está protegido del perjuicio ajeno y donde los conflictos se resuelven con justicia, no con venganza. Que Allah nos proteja de causar daño a Sus siervos y nos libre de todo perjuicio.
«أَعُوذُ بِكَ مِنْ شَرِّ نَفْسِي، وَمِنْ شَرِّ الشَّيْطَانِ وَشِرْكِهِ»
“Me refugio en Ti del mal de mi propia alma, y del mal del Shaytan y de su llamada a la asociación.”
رواه الترمذي ٣٣٩٢ وصححه الألباني (narrado por At-Tirmidhi 3392, autenticado por Al-Albani)
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Dicho 33: La prueba corresponde al demandante
Trigésimo tercer dicho del Profeta ﷺ de los 40 de An-Nawawi: la prueba corresponde al demandante y el juramento al demandado. Un principio de justicia que protege los derechos de todos.
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Publicado por Regreso al Islam el . Fuentes y correcciones.