Regreso al Islam

Cómo rezar paso a paso, como rezaba el Profeta ﷺ

· 16 min de lectura

«بِسْمِ اللَّهِ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ»

En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso.

La oración (salah) es el segundo pilar del Islam, después del juramento de fe (shahada). Allah سبحانه وتعالى (Glorificado y Exaltado sea) dice:

«إِنَّ الصَّلَاةَ كَانَتْ عَلَى الْمُؤْمِنِينَ كِتَابًا مَوْقُوتًا»

“Ciertamente la oración es para los creyentes una obligación con horarios fijos.”

سورة النساء ٤:١٠٣ (Sura An-Nisa 4:103, extracto)

Y el Profeta Muhammad ﷺ (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:

«وصَلُّوا كما رَأيتُموني أُصَلِّي»

“Y rezad como me habéis visto rezar.”

رواه البخاري ٦٣١ (narrado por Al-Bujari 631, extracto)

Por eso la oración no se reza de cualquier manera, sino como la rezaba el Profeta ﷺ. Esta guía sigue la respuesta del sheij Abd al-Aziz ibn Baz رحمه الله (que Allah tenga misericordia de él) a una joven que le preguntó cómo hacer la ablución y la oración (Maymu’ Fatawa wa Maqalat Mutanawwi’a 11/18), y las listas de su libro Ad-Durus al-Muhimma li-‘Ammat al-Umma (Las lecciones importantes para todos los musulmanes). El sheij aclara que la mujer reza igual que el hombre en todo lo que aquí se describe.

Las cinco oraciones del día

Cada oración se compone de ciclos (rak’at; en singular, rak’a). En cada ciclo, la persona está de pie, se inclina, se incorpora, se postra dos veces y se sienta entre las dos postraciones. Las cinco oraciones obligatorias tienen estos ciclos:

OraciónNombre en árabeCiclos
Del albaFayr2
Del mediodíaDhuhr4
De la tarde’Asr4
De la puesta del solMaghrib3
De la noche’Isha’4

Y el Profeta ﷺ explicó el tiempo de cada una:

«وقتُ الظُّهرِ إذا زالَتِ الشَّمسُ، وكانَ ظِلُّ الرَّجُلِ كطولِه، ما لَم يَحضُرِ العَصرُ، ووقتُ العَصرِ ما لَم تَصفَرَّ الشَّمسُ، ووقتُ صَلاةِ المَغرِبِ ما لَم يَغِبِ الشَّفَقُ، ووقتُ صَلاةِ العِشاءِ إلى نِصفِ اللَّيلِ الأوسَطِ، ووقتُ صَلاةِ الصُّبحِ مِن طُلوعِ الفَجرِ ما لَم تَطلُعِ الشَّمسُ»

“El tiempo del mediodía es desde que el sol pasa de su punto más alto, mientras la sombra de un hombre sea como su altura y no haya llegado la tarde. El tiempo de la tarde dura mientras el sol no se ponga amarillo. El tiempo de la oración de la puesta del sol dura mientras no haya desaparecido el resplandor rojo del horizonte. El tiempo de la oración de la noche llega hasta la mitad de la noche. Y el tiempo de la oración del alba es desde que despunta el alba, mientras no haya salido el sol.”

رواه مسلم ٦١٢ (narrado por Muslim 612, extracto)

En la práctica, las mezquitas y los calendarios de oración indican estas horas para cada ciudad.

Antes de rezar: las condiciones

El sheij Ibn Baz enumera nueve condiciones de la oración (shurut as-salah). Si falta una, la oración no es válida:

  1. Ser musulmán.
  2. Tener uso de razón.
  3. Tener edad de discernimiento (tamyiz).
  4. Estar en estado de pureza, es decir, haber hecho la ablución si se había perdido. Se explica en Cómo hacer la ablución paso a paso.
  5. Quitar la impureza (nayasa), como la orina, del cuerpo, de la ropa y del lugar donde se reza.
  6. Cubrir las partes del cuerpo que deben cubrirse (‘awra).
  7. Que haya entrado la hora de la oración.
  8. Rezar en dirección a la Kaaba de La Meca (qibla).
  9. La intención (niyya). Se hace en el corazón: el sheij Ibn Baz explica que decir con la lengua «tengo la intención de rezar tal oración» no está transmitido del Profeta ﷺ ni de sus compañeros, y es una innovación (At-Tahqiq wa al-Idah).

La oración paso a paso

Los pasos se describen para una oración de dos ciclos, como la del alba. Al final se explica cómo se continúa en las oraciones de tres y de cuatro ciclos.

1. Decir «Allahu akbar» para entrar en la oración

De pie, mirando hacia la qibla, la persona dice: «Allahu akbar» (Allah es el más grande). Esta primera frase se llama el takbir de entrada (takbirat al-ihram), y con ella se entra en la oración. Al decirla se levantan las manos a la altura de los hombros, o de las orejas. Abdullah ibn Umar رضي الله عنهما (que Allah esté complacido con ambos) narró que el Profeta ﷺ levantaba las manos a la altura de los hombros al comenzar la oración, al decir «Allahu akbar» para inclinarse y al levantar la cabeza de la inclinación (Al-Bujari 735).

Después se pone la mano derecha sobre la izquierda, sobre el pecho. El sheij Ibn Baz explica que esto es la Sunnah, por el dicho de Sahl ibn Sa’d رضي الله عنه (que Allah esté complacido con él): «A la gente se le ordenaba que el hombre pusiera la mano derecha sobre el antebrazo izquierdo en la oración» (Al-Bujari 740). Y añade que quien deja las manos sueltas no anula su oración, pero deja la Sunnah, y que no conviene discutir ni enemistarse por este asunto.

2. La súplica de apertura

Después se dice en voz baja una súplica de apertura (du’a al-istiftah). El sheij Ibn Baz menciona dos, entre las más breves que se han transmitido. La primera:

«عن عائشةَ قالت كانَ رسولُ اللَّهِ صلَّى اللَّهُ عليهِ وسلَّمَ إذا استفتحَ الصَّلاةَ قالَ سبحانَكَ اللَّهمَّ وبحمدِكَ وتبارَكَ اسمُكَ وتعالى جَدُّكَ ولا إلَهَ غيرَكَ»

“Aisha dijo: Cuando el Mensajero de Allah ﷺ comenzaba la oración, decía: «Glorificado seas, oh Allah, y con Tu alabanza. Bendito es Tu nombre, exaltada es Tu majestad, y no hay divinidad digna de adoración excepto Tú».”

رواه أبو داود ٧٧٦ (narrado por Abu Dawud 776; autenticado por Al-Albani en Sahih Abi Dawud 776)

Y la segunda, que el sheij Ibn Baz describe como la más auténtica que se ha transmitido sobre la apertura:

«اللهُمَّ باعِدْ بَيني وبينَ خَطايايَ كما باعَدتَ بينَ المَشرِقِ والمَغرِبِ، اللهُمَّ نَقِّني مِنَ الخَطايا كما يُنَقَّى الثَّوبُ الأبيَضُ مِنَ الدَّنَسِ، اللهُمَّ اغسِلْ خَطايايَ بالماءِ والثَّلجِ والبَرَدِ»

“Oh Allah, aleja de mí mis faltas como alejaste el oriente del occidente. Oh Allah, límpiame de las faltas como se limpia de la suciedad la ropa blanca. Oh Allah, lava mis faltas con agua, nieve y granizo.”

رواه البخاري ٧٤٤ (narrado por Al-Bujari 744, extracto)

Esta súplica es recomendada, no obligatoria.

3. Recitar la Fatiha

Después se dice: «A’udhu billahi minash-shaytanir-rayim» (Me refugio en Allah del demonio maldito) y «Bismillahir-Rahmanir-Rahim» (En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso), y se recita la primera sura del Corán, la Fatiha:

«الْحَمْدُ لِلَّهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ ۝ الرَّحْمَٰنِ الرَّحِيمِ ۝ مَالِكِ يَوْمِ الدِّينِ ۝ إِيَّاكَ نَعْبُدُ وَإِيَّاكَ نَسْتَعِينُ ۝ اهْدِنَا الصِّرَاطَ الْمُسْتَقِيمَ ۝ صِرَاطَ الَّذِينَ أَنْعَمْتَ عَلَيْهِمْ غَيْرِ الْمَغْضُوبِ عَلَيْهِمْ وَلَا الضَّالِّينَ»

“La alabanza es para Allah, Señor de los mundos, el Compasivo, el Misericordioso, Soberano del Día de la Retribución. Solo a Ti adoramos y solo a Ti pedimos ayuda. Guíanos al camino recto, el camino de aquellos a quienes has favorecido, no el de los que provocaron la ira ni el de los extraviados.”

سورة الفاتحة ١:٢-٧ (Sura Al-Fatiha 1:2-7)

Al terminarla se dice «Amin». El sheij Ibn Baz explica que significa «Oh Allah, responde», que no forma parte de la Fatiha y que es recomendado decirlo.

4. Recitar algo más del Corán

En los dos primeros ciclos de cada oración se recita, después de la Fatiha, una sura o algunos versículos del Corán. El sheij Ibn Baz explica que en el segundo ciclo la recitación es más corta que en el primero.

5. La inclinación

La persona dice «Allahu akbar», levantando las manos como al principio, y se inclina (ruku’): pone las manos sobre las rodillas con los dedos separados y deja la espalda recta, con la cabeza a la altura de la espalda. En esta postura dice: «Subhana Rabbiyal-‘Adhim» (Glorificado sea mi Señor, el Grandioso). Hudhayfa رضي الله عنه (que Allah esté complacido con él) narró que el Profeta ﷺ lo decía en la inclinación (Muslim 772). Lo obligatorio es decirlo una vez; repetirlo tres veces o más es mejor.

Y el Profeta ﷺ dijo:

«فأمَّا الرُّكوعُ فعَظِّموا فيه الرَّبَّ عزَّ وجلَّ، وأمَّا السُّجودُ فاجتَهِدوا في الدُّعاءِ، فقَمِنٌ أن يُستَجابَ لكم»

“En la inclinación, glorificad al Señor, Poderoso y Majestuoso. Y en la postración, esforzaos en la súplica, porque es digno de que se os responda.”

رواه مسلم ٤٧٩ (narrado por Muslim 479, extracto)

6. Incorporarse de la inclinación

La persona se incorpora diciendo «Sami’a Allahu liman hamidah» (Allah escucha a quien Le alaba), levantando las manos, y una vez de pie dice: «Rabbana wa lakal-hamd» (Señor nuestro, y para Ti es la alabanza). Quien reza detrás de un imam no dice la primera frase: al incorporarse dice solo «Rabbana wa lakal-hamd».

Después se queda de pie, quieto, sin prisa, y vuelve a poner la mano derecha sobre la izquierda sobre el pecho. El sheij Ibn Baz advierte que esta posición de pie después de la inclinación es un pilar de la oración, y que no está permitido bajar a la postración nada más levantarse.

7. La primera postración

La persona dice «Allahu akbar», sin levantar las manos, y se postra (suyud). El sheij Ibn Baz considera más correcto apoyar primero las rodillas y después las manos. La postración se hace sobre siete partes del cuerpo:

«أُمِرتُ أن أسجُدَ على سَبعةِ أعظُمٍ: على الجَبهةِ، وأشارَ بيَدِه على أنفِه واليَدَينِ والرُّكبَتَينِ، وأطرافِ القدَمَينِ، ولا نَكفِتَ الثِّيابَ والشَّعَرَ.»

“Se me ordenó postrarme sobre siete huesos: sobre la frente (y señaló con la mano su nariz), las manos, las rodillas y las puntas de los pies; y que no recojamos la ropa ni el pelo.”

رواه البخاري ٨١٢ (narrado por Al-Bujari 812)

Las manos se apoyan en el suelo, y los antebrazos se levantan del suelo y se separan de los costados. El Profeta ﷺ dijo:

«اعتَدِلوا في السُّجودِ، ولا يَبسُطْ أحَدُكُم ذِراعَيه انبِساطَ الكَلبِ.»

“Manteneos bien colocados en la postración, y que ninguno de vosotros extienda los antebrazos en el suelo como los extiende el perro.”

رواه البخاري ٨٢٢ (narrado por Al-Bujari 822)

En la postración se dice: «Subhana Rabbiyal-A’la» (Glorificado sea mi Señor, el Altísimo), una vez como mínimo, y mejor tres veces o más (Muslim 772). Y es el mejor momento para suplicar, con las palabras que uno quiera, para esta vida y para la otra, pero sin recitar el Corán, que no se recita ni en la inclinación ni en la postración. El Profeta ﷺ dijo:

«أقرَبُ ما يَكونُ العَبدُ مِن رَبِّه وهو ساجِدٌ؛ فأكثِروا الدُّعاءَ.»

“El momento en que el siervo está más cerca de su Señor es cuando está postrado; así que suplicad mucho.”

رواه مسلم ٤٨٢ (narrado por Muslim 482)

8. Sentarse entre las dos postraciones

La persona levanta la cabeza diciendo «Allahu akbar» y se sienta sobre el pie izquierdo, tendido en el suelo, con el pie derecho levantado sobre los dedos. Pone las manos sobre los muslos o sobre las rodillas, y dice: «Rabbi ighfir li» (Señor mío, perdóname). El sheij Ibn Baz cuenta esta frase entre las obligaciones de la oración, y recomienda repetirla y pedir mucho perdón en esta postura.

9. La segunda postración

Dice «Allahu akbar» y se postra otra vez, igual que en la primera postración. Con esto termina el primer ciclo.

10. El segundo ciclo

La persona se levanta diciendo «Allahu akbar» para el segundo ciclo. El sheij Ibn Baz explica que es recomendado sentarse un momento breve antes de levantarse, sin decir nada, y que quien no lo hace no comete ninguna falta. En el segundo ciclo se hace todo como en el primero: la Fatiha, algo más del Corán, la inclinación, el incorporarse y las dos postraciones.

11. El testimonio (tashahhud)

Después de la segunda postración del segundo ciclo, la persona se sienta como entre las dos postraciones y recita el testimonio (tashahhud) que enseñó el Profeta ﷺ:

«إنَّ اللهَ هو السَّلامُ، فإذا صَلَّى أحَدُكُم فليَقُلْ: التَّحيَّاتُ للَّهِ والصَّلَواتُ والطَّيِّباتُ، السَّلامُ عليك أيُّها النَّبيُّ ورَحمةُ اللهِ وبَرَكاتُه، السَّلامُ علينا وعلى عِبادِ اللهِ الصَّالِحينَ؛ فإنَّكُم إذا قُلتُموها أصابَت كُلَّ عَبدٍ للَّهِ صالِحٍ في السَّماءِ والأرضِ، أشهَدُ أن لا إلَهَ إلَّا اللهُ وأشهَدُ أنَّ مُحَمَّدًا عَبدُه ورَسولُه.»

“Ciertamente Allah es As-Salam (la Paz). Cuando uno de vosotros rece, que diga: «Los saludos son para Allah, y las oraciones y las cosas buenas. La paz sea contigo, oh Profeta, y la misericordia de Allah y Sus bendiciones. La paz sea con nosotros y con los siervos rectos de Allah». Pues si lo decís, alcanza a todo siervo recto de Allah en el cielo y en la tierra. «Atestiguo que no hay divinidad digna de adoración excepto Allah, y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Su Mensajero».”

رواه البخاري ٨٣١ (narrado por Al-Bujari 831, extracto)

El sheij Ibn Baz explica que este es el testimonio más auténtico. Después se piden las bendiciones para el Profeta ﷺ con las palabras que él enseñó:

«قولوا: اللهُمَّ صَلِّ على مُحَمَّدٍ وعلى آلِ مُحَمَّدٍ كما صَلَّيتَ على إبراهيمَ وعلى آلِ إبراهيمَ؛ إنَّكَ حَميدٌ مَجيدٌ، اللهُمَّ بارِك على مُحَمَّدٍ وعلى آلِ مُحَمَّدٍ كما بارَكتَ على إبراهيمَ وعلى آلِ إبراهيمَ؛ إنَّكَ حَميدٌ مَجيدٌ.»

“Decid: «Oh Allah, bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad como bendijiste a Ibrahim y a la familia de Ibrahim; ciertamente Tú eres el Digno de alabanza, el Glorioso. Oh Allah, colma de bendiciones a Muhammad y a la familia de Muhammad como colmaste de bendiciones a Ibrahim y a la familia de Ibrahim; ciertamente Tú eres el Digno de alabanza, el Glorioso».”

رواه البخاري ٣٣٧٠ (narrado por Al-Bujari 3370, extracto)

12. Las súplicas finales

Antes de terminar, el Profeta ﷺ ordenó pedir protección de cuatro cosas:

«إذا تَشَهَّدَ أحَدُكُم فليَستَعِذْ باللهِ مِن أربَعٍ، يقولُ: اللَّهمَّ إنِّي أعوذُ بكَ مِن عَذابِ جَهَنَّمَ، ومِن عَذابِ القَبرِ، ومِن فِتنةِ المَحيا والمَماتِ، ومِن شَرِّ فِتنةِ المَسيحِ الدَّجَّالِ.»

“Cuando uno de vosotros recite el testimonio, que pida a Allah protección de cuatro cosas. Que diga: «Oh Allah, me refugio en Ti del castigo del Infierno, del castigo de la tumba, de la prueba de la vida y de la muerte, y del mal de la prueba del falso Mesías (al-Masih ad-Dayyal)».”

رواه مسلم ٥٨٨ (narrado por Muslim 588)

Después se puede suplicar con lo que uno quiera. Entre las súplicas que menciona el sheij Ibn Baz está la que el Profeta ﷺ recomendó a Mu’adh ibn Yabal رضي الله عنه (que Allah esté complacido con él):

«أوصيكَ يا معاذُ لا تدَعنَّ في دُبُرِ كلِّ صلاةٍ تقولُ: اللَّهمَّ أعنِّي على ذِكْرِكَ، وشُكْرِكَ، وحُسنِ عبادتِكَ»

“Te aconsejo, oh Mu’adh, que no dejes de decir al final de cada oración: «Oh Allah, ayúdame a recordarte, a agradecerte y a adorarte de la mejor manera».”

رواه أبو داود ١٥٢٢ (narrado por Abu Dawud 1522, extracto; autenticado por Al-Albani en Sahih Abi Dawud 1522)

13. El saludo final

Para terminar la oración, la persona gira la cabeza a la derecha diciendo «As-salamu ‘alaykum wa rahmatullah» (La paz sea con vosotros y la misericordia de Allah), y después a la izquierda diciendo lo mismo. El sheij Ibn Baz explica que así lo hacía el Profeta ﷺ, y que en esto son iguales el hombre y la mujer, y la oración obligatoria y la voluntaria.

Las oraciones de tres y de cuatro ciclos

En las oraciones del mediodía, de la tarde, de la puesta del sol y de la noche, después del primer testimonio (el del paso 11) la persona no saluda, sino que se levanta diciendo «Allahu akbar» y levantando las manos, y reza el tercer ciclo; y el cuarto, si la oración es de cuatro. El sheij Ibn Baz explica que en estos ciclos se recita solo la Fatiha, aunque en la oración del mediodía el Profeta ﷺ a veces recitaba algo más. Después de la última postración del último ciclo, la persona se sienta, recita el testimonio, pide las bendiciones para el Profeta ﷺ, hace las súplicas finales y saluda, como en los pasos 11, 12 y 13.

Rezar con calma

La tranquilidad en cada postura (tuma’nina) es un pilar de la oración. Un hombre entró en la mezquita, rezó y fue a saludar al Profeta ﷺ, que le dijo: «Vuelve y reza, porque no has rezado». Esto se repitió tres veces, hasta que el hombre dijo: «Por Quien te envió con la verdad, no sé hacerlo mejor, enséñame». Y el Profeta ﷺ le enseñó:

«إذا قُمتَ إلى الصَّلاةِ فكَبِّرْ، ثُمَّ اقرَأْ ما تَيَسَّرَ معكَ مِنَ القُرآنِ، ثُمَّ اركَعْ حتَّى تَطمَئِنَّ راكِعًا، ثُمَّ ارفَعْ حتَّى تَعدِلَ قائِمًا، ثُمَّ اسجُدْ حتَّى تَطمَئِنَّ ساجِدًا، ثُمَّ ارفَعْ حتَّى تَطمَئِنَّ جالِسًا، وافعَلْ ذلك في صَلاتِكَ كُلِّها.»

“Cuando te levantes para la oración, di «Allahu akbar»; después recita lo que te resulte fácil del Corán; después inclínate hasta quedarte tranquilo en la inclinación; después levántate hasta quedarte recto de pie; después postrate hasta quedarte tranquilo en la postración; después levántate hasta quedarte tranquilo sentado; y haz esto en toda tu oración.”

رواه البخاري ٧٥٧ (narrado por Al-Bujari 757, extracto)

Pilares, obligaciones y lo que anula la oración

El sheij Ibn Baz resume así lo que forma la oración.

Los catorce pilares

Los pilares de la oración (arkan as-salah) son catorce:

  1. Estar de pie, para quien puede.
  2. El takbir de entrada.
  3. Recitar la Fatiha.
  4. La inclinación.
  5. Quedarse recto de pie después de la inclinación.
  6. La postración sobre las siete partes del cuerpo.
  7. Levantarse de la postración.
  8. Sentarse entre las dos postraciones.
  9. La tranquilidad en todas las posturas.
  10. Seguir el orden entre los pilares.
  11. El último testimonio.
  12. Sentarse para recitarlo.
  13. Pedir las bendiciones para el Profeta ﷺ.
  14. Los dos saludos finales.

Las ocho obligaciones

Las obligaciones de la oración (wayibat as-salah) son ocho:

  1. Todos los «Allahu akbar», salvo el de entrada.
  2. Decir «Sami’a Allahu liman hamidah», para el imam y para quien reza solo.
  3. Decir «Rabbana wa lakal-hamd», para todos.
  4. Decir «Subhana Rabbiyal-‘Adhim» en la inclinación.
  5. Decir «Subhana Rabbiyal-A’la» en la postración.
  6. Decir «Rabbi ighfir li» entre las dos postraciones.
  7. El primer testimonio.
  8. Sentarse para el primer testimonio.

Lo que anula la oración

Y las cosas que anulan la oración (mubtilat as-salah) son ocho:

  1. Hablar a propósito, recordando que se está rezando y sabiendo que está prohibido. Quien habla por olvido o por ignorancia no anula su oración.
  2. Reírse.
  3. Comer.
  4. Beber.
  5. Que se descubran las partes del cuerpo que deben cubrirse.
  6. Desviarse mucho de la dirección de la qibla.
  7. Moverse mucho y seguido sin necesidad durante la oración.
  8. Perder la pureza.

Después de la oración

Al terminar, se recuerda a Allah con las palabras que enseñó el Profeta ﷺ:

«كان رَسولُ اللهِ صلَّى اللهُ عليه وسلَّم إذا انصَرَفَ مِن صَلاتِه استَغفَرَ ثَلاثًا، وقال: اللَّهُمَّ أنتَ السَّلامُ ومِنكَ السَّلامُ، تَبارَكتَ ذا الجَلالِ والإكرامِ. قال الوليدُ: فقُلتُ للأوزاعيِّ: كيفَ الاستِغفارُ؟ قال: تَقولُ: أستَغفِرُ اللَّهَ، أستَغفِرُ اللَّهَ.»

“Cuando el Mensajero de Allah ﷺ terminaba su oración, pedía perdón tres veces y decía: «Oh Allah, Tú eres As-Salam (la Paz) y de Ti viene la paz. Bendito seas, oh Poseedor de la majestad y la generosidad». Al-Walid dijo: Pregunté a Al-Awza’i: «¿Cómo se pide perdón?». Respondió: «Dices: Astaghfirullah, astaghfirullah (Pido perdón a Allah, pido perdón a Allah)».”

رواه مسلم ٥٩١ (narrado por Muslim 591)

«مَن سَبَّحَ اللهَ في دُبُرِ كُلِّ صَلاةٍ ثَلاثًا وثَلاثينَ، وحَمِدَ اللهَ ثَلاثًا وثَلاثينَ، وكَبَّرَ اللهَ ثَلاثًا وثَلاثينَ، فتلك تِسعةٌ وتِسعونَ، وقال تَمامَ المِئةِ: لا إلَهَ إلَّا اللهُ وحدَه لا شَريكَ له، له المُلكُ وله الحَمدُ وهو على كُلِّ شيءٍ قديرٌ، غُفِرَت خَطاياه وإن كانَت مِثلَ زَبَدِ البَحرِ.»

“Quien al final de cada oración glorifique a Allah treinta y tres veces (diciendo «Subhanallah»), Le alabe treinta y tres veces («Alhamdulillah») y proclame Su grandeza treinta y tres veces («Allahu akbar»), lo que suma noventa y nueve, y complete el cien diciendo: «No hay divinidad digna de adoración excepto Allah, solo, sin asociado; Suyo es el reino y Suya es la alabanza, y Él tiene poder sobre todas las cosas», se le perdonan sus faltas aunque sean como la espuma del mar.”

رواه مسلم ٥٩٧ (narrado por Muslim 597)

El sheij Ibn Baz explica que esta gran recompensa se espera para quien lo dice con fe, con sinceridad y arrepintiéndose de sus pecados, y no solo con la lengua.

Si todavía no puedes recitar el Corán

Un hombre fue al Profeta ﷺ y le dijo que no era capaz de aprender nada del Corán, y le pidió que le enseñara lo que le bastara. El Profeta ﷺ le enseñó:

«قُل: سُبحانَ اللَّهِ، والحمدُ للَّهِ، ولا إلَهَ إلَّا اللَّهُ، واللَّهُ أَكْبرُ، ولا حَولَ ولا قوَّةَ إلَّا باللَّهِ العليِّ العظيمِ»

“Di: «Glorificado sea Allah, la alabanza es para Allah, no hay divinidad digna de adoración excepto Allah, Allah es el más grande, y no hay fuerza ni poder sino en Allah, el Altísimo, el Grandioso».”

رواه أبو داود ٨٣٢ (narrado por Abu Dawud 832, extracto; calificado de hasan por Al-Albani en Sahih Abi Dawud 832)

La oración es lo primero de sus obras por lo que el siervo será juzgado el Día de la Resurrección (At-Tirmidhi 413, autenticado por Al-Albani en Sahih at-Tirmidhi 413). Para conocer el lugar que ocupa entre los cinco pilares, puedes leer los cinco pilares del Islam.

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Temas: Adoración (Ibadah) · Pilares del Islam · Tradición del Profeta (Sunnah)

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